23 de noviembre de 2013

What to do on a Saturday in Shanghai?


Sábado por la mañana y no hay prisa por salir de la cama. Todos los sábados por la mañana tengo el mismo dilema. ¿Voy al gimnasio y termino sobre la elíptica rodeada de Yao Ming y sus primos o me dedico a mí misma un desayuno maravilloso y disfruto de los últimos días de este verano-otoño en Shanghai que parece que no acaba nunca?

Imaginemos que el diablo que hay dentro de mi cerebro gana (siempre digo que iré mañana al gimnasio). Me dejo puesto el pijama y me abrigo con mi chaqueta favorita (Benetton) de todos los tiempos que compré en mi primer año de carrera en la universidad… sí, cuando las Spice Girls y los Backstreet Boys se disputaban el número 1 de las listas de éxitos y todas nosotras teníamos nuestros minutos de estrella de la noche gritando Bitch de Meredith Brooks (perdón por el ataque de nostalgia).

¿Os acordáis de las Birk de Céline falsas que me compré este verano? Nunca he cruzado el umbral de mi puerta con ellas puestas. Así que la semana pasada decidí que las iba a usar como zapatillas de casa. Son el calzado más cómodo y prestoso que he tenido nunca (después de mis otras zapatillas con pelo de Roxy que han pasado a mejor vida).

En la mesa, mi zumo recién exprimido de todos los días, tostada con mantequilla salada, aguacate y queso francés. Después de ese auto-homenaje alimenticio, una taza de café, expreso, negro como la noche.

Después de escribir, leer, responder e-mails, ducha y vestirse estoy justo en la puerta pidiendo un chu zu che (taxi en chino) y dirigiéndome a uno de mis restaurantes italianos favoritos de esta ciudad, Bella Napoli, en la Concesión Francesa. 

Si has comido un montón la necesidad de un paseo se convierte en obligación. Así que la próxima parada será Anfu Lu, a pocos minutos andando desde el restaurante donde puedes encontrar la densidad más alta de expatriados por metro cuadrado. En esta pequeña calle puedes encontrar casi todo lo que quieras, desde peluquería a tienda de decoración pasando por un montón de restaurantes con una decoración bien bonita y comida internacional. Creedme. Después de estar de lunes a viernes comiendo rollitos de primavera, dumplings (los ravaioli chinos, para los no entendidos) y noodles (sopa de spaguetti, para los no entendidos), mataríais por algo que sea totalmente imposible de comer con palillos.

La parada en alguna tienda de muebles es un must así como con el vendedor ambulante de plantas y flores. De verdad, después de diez meses viviendo en Shanghai mi casa está empezando a parecerse a un invernadero… estoy bromeando un poquito, pero si mi debilidad es cualquier trozo de tela, mi Sartorialist tiene la misma devoción pero por las plantas.

Y ahora llega la parada fashionista. Miollis es la tienda más genial de Anfu Lu y una de las mejores de Shanghai. Su decoración responde a esa corriente minimalista que vino de Japón hace algunos años y te permite ver la mayoría de las prendas de un primer y rápido vistazo. Su dueño es el diseñador sur-coreano Choi Chang-ho. Su estilo se caracteriza por dar énfasis a las líneas de las prendas a golpe de tijera. Tienen una textura fantástica y refinada y son bastante asequibles. Todavía no me he comprado nada allí, pero eso ocurrirá más pronto que tarde.

La tarde apura sus horas y quizás sea el momento para una pequeña merienda, un café… en Sunflour of Baker and Spice (lo tienen casi todo en lo que se refiere a pan, bocadillos, pasteles…). Si el cuerpo te pide más continuar la fiesta y no parar hasta tarde, puedes apuntarte a una copa de vino. El supermercado enano para expatriados con productos importados hiper-caros vende vino y sólo tienes que pedir la copa y sentarte en una mesa en la terraza.

¡Salud y feliz sábado!


It’s Saturday morning and there is no hurry to get out from bed. Every Saturday morning I get into a dilemma. Go to the gym and end up over the elliptic machine surrounded by Yao Ming and their cousins or dedicate to myself a wonderful breakfast enjoying the last days of this summer-fall in Shanghai that seems it never ends?
Imagine that the bad angel inside my brain wins (I always say I’ll go to the gym tomorrow). I keep wearing my PJ’s and cover with my ever favorite cardigan (Benetton) from my freshman year at college… yeah,  when Spice Girls and Backstreet Boys bit each other for the number 1 on the hits list and all the girls had their starred moment of the night shouting Bitch by Meredith Brooks (sorry for this revival shot).
Remember the fake Céline-Birks I bought this summer? I’ve never walk outside my door with them. So last week I decided to wear them as home shoes. They are the most comfortable and cozy home shoes I’ve ever had (after my other furry slippers by Roxy which I cannot wear anymore).
On the table, my daily fresh orange juice, toast with salted butter, avocado and some French cheese. After that foodie self-homage, a cup of coffee, expresso, as black as night.
After some reading, writing, e-mail, shower and getting dressed I’m right at the door, asking for a chu zu che (taxi in Chinese) and heading to one of my favorite Italian restaurants in this city, Bella Napoli, at the French Concession. Having eaten too much the need of walk is a must. So next stop will be Anfu Lu, a really short walk from the restaurant and where you can find the highest density of expats per square meter. In this small street you can nearly find anything you want, from hairdresser to home décor shop after passing by a bunch of restaurants with really nice deco and international food. Believe me, after having a Monday to Friday eating spring rolls, dumplings and noodles you’d kill for something which is impossible to eat with chopsticks.
The stop at some of the decoration stores is a must as well as at the plants/flowers street peddler. Really, after ten months living in Shanghai my house is starting to be more likely a greenhouse… just kidding, but as I’m very weak in front of any piece of cloth, my Sartorialist has the same devotion but for plants.
And now it comes the fashionist stop. Miollis is the greatest shop in Anfu Lu and one of the best in Shanghai. The store deco answers to that minimalist stream that came from Japan some years ago and it lets you to see most of the pieces on a very first and quick look. It’s owned by South Korean designer Choi Chang-ho. His style is characterized by getting emphasis on the lines of his clothes with the help of scissoring. They are great and fine textures and quite affordable. I haven’t bought anything yet there, but that will happen sooner rather than later.
It’s almost evening and maybe it’s time for a snack, a coffee… at Sunflour or Baker and Spice (all about bread, sandwiches, cakes…). If you’re more in the mood of following the party and non stopping till late, you can fancy a glass of wine. The tiny supermarket for expats with highly pricy imported products sells wine and you only have to ask for the glass and sit on a table at the terrace.
Cheers and happy Saturday!
Más flores del vendedor ambulante.
More flowers from the street peddler.

Sin bici no eres nadie en Anfu Lu.
Without a bicycle you're nobody at Anfu Lu.

Cualquier calle de Shanghai tiene al menos un salón de manicura.
Any street in Shanghai has at least one nail bar.

Tiendas que venden cosas enanas pero que lo tienen todo tan bien puesto que acabas comprando todo lo que puedes. Stores that sell tiny things but the merchandising of the store is so cool that you end to buy everything you can.

Un edificio muy habitual en la Concesión Francesa.
Classic building at the French Concession.

Expatriados andando en bici.
Expat riding their bicycles.

¿Quizás sea la tienda más pequeña del mundo? Venden las zapatillas chinas más populares, Feiyue.
Maybe the tiniest shop in the world? They have the popular Chinese brand for sneakers, Feiyue.
Pictures are mine except for Saturday papers, wine glass and pizza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada