14 de septiembre de 2010

Adoro a Marc Jacobs

Definitivamente, le adoro. Es capaz de fusionar tres fenómenos de la moda en una única colección y que parezca un todo indivisible.
La atmósfera sonora: el Verano de las Cuatro Estaciones de Vivaldi.
Tejidos vaporosos, tweed, brillo y punto de estampado psicodélico.
Marc Jacobs nos recordó la época de Marruecos de Yves Saint Laurent con pamelas gigantes, tejidos muy suaves y colores cálidos.





Nos dejó mucho brillo en la pasarela, muy propio del glam de los 70's a lo Studio 54.


Y se inspira en las prendas de punto de la firma italiana Missoni.


Y no se olvida del look hombro descubierto que ha ido apareciendo y desapareciendo a lo largo de décadas de moda.

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